LAS CARTAS ESCRITAS, DESCARGA DE
SENTIMIENTOS, PERDURABILIDAD y TRASCENDENCIA.
Paseando hoy escuche comentar a una
persona que el 29 de Agosto se celebra en el Perú el DIA DEL CARTERO, e
inmediatamente me vinieron a la memoria junto con la palabra CARTA, un paquete
de cartas guardadas en un cajón de la biblioteca de la casa.
Muchos años atrás, mi esposo viajó a
Japón para seguir un entrenamiento de su empresa, por periodo un poco más de 60
días. Era la primera vez que nos
separábamos por tanto tiempo, porque otros viajes siempre se daban por periodos
más cortos, no le gustaba distanciarse mucho de nuestro aún pequeño hijo. Pero
esa vez, la oportunidad del viaje se enlazaba con la de un mejor desarrollo
profesional, y por ende, una mejora en el bienestar de la familia. Hubo una
promesa en nosotros, nos mantendríamos en contacto lo más contínuo que se
pudiera. En esos días las comunicaciones
telefónicas tenían un alto costo, y los sistemas de comunicación tecnológicos
de ahora, aún no estaban desarrollados en nuestro país, así que el medio
efectivo real eran las cartas, que demoraban mínimo 6 días para llegar al
destino.
Llame a su mamá, las dos estábamos MADRE
y ESPOSA esperando muy contentas sus noticias, cada una de nosotros en nuestro
papel, viviendo de estas emociones.. le fuí leyendo línea tras línea, en unas
nos reíamos, otras compartíamos la
nostalgia de la distancia, cada palabra, cada mensaje nos transmitía sus
emociones, sus experiencias y proyectábamos en nuestras mentes todos los
acontecimientos vividos…Luego de ello, me fuí al trabajo, un poco retrasada,
pero no me importó porque más me movía el interés de responderle
inmediatamente. Así que me puse a
escribirle y transmitirle mis sentimientos, le relate todo lo acontecido desde
nuestra triste despedida en el aeropuerto hasta la alegría compartida al
recibir su primera carta. Me tomaba mi
tiempo, mis pensamientos se enlazaban con mis emociones y se plasmaban en las
hojas de papel. Al terminar, me dirigí a la oficina de correos a colocar las
estampillas necesarias y enviar la misiva.
Las cartas, tan esperadas con esa
sensación de cercanía con el otro, saber que ese mismo sobre y ese papel
escrito que estaban en tus manos estarán en las manos de tu amado me llenaba de
enormes emociones. Esa noche, fue muy
linda, en brazos con mi pequeño, agradecí al Señor por disponer que pudiera
saber noticias prontas de mi amor.
Al día siguiente, me levanté y dispuse
para salir a trabajar, y para mi sorpresa, me encuentro con otra carta…me la
había enviado mi esposo contándome lo acontecido del día anterior. A partir de
ese momento yo también le respondía en el día, sólo que ahora le hacía que
nuestro hijito le escribiera a su modo con lápices de colores, y también le
incluía la carta de su mami, y así fue
dándose día tras día, en las mañanas recibía su carta y en la tarde le enviaba mi carta, la de su mami y de
nuestro hijito.…Se cumplía nuestra promesa de estar constantemente comunicados.
Su última carta, me la escribe horas antes de partir, y en ella me refiere
que es muy probable que la recibamos juntos, cuando estemos en casa, y que ello
iba a ser nuestra anécdota, y así fue.
El viaje de Japón a Perú, con transbordo en Miami, demoró tres días, y a
los días de su regreso, recibimos juntos su carta.
Conservo estas cartas como gran valor y
el tiempo las vuelve amarillas, pero aún conservan sus barras de colores azul y
rojo distintivas de correo internacional, los sellos y sus postales. La Tecnología de comunicación, con toda su
modernidad no pueden igualar la emoción de encontrar una carta nueva en el piso
debajo de la puerta, y de reconocer tu
nombre escrito a mano y el de la persona que se extraña. Miró mis cartas y se me despiertan los
recuerdos y me vuelvo a deleitar con su lectura en calma, con los sentimientos,
reviviendo los momentos, leer y releer
las palabras, evitando las lágrimas para que no se manche, no nada podría
igualar este momento, nada podría expresar en su real dimensión estas
emociones.. SON UNICAS.
CIERTO ES:
Una de las costumbres que el vertiginoso
avance de las nuevas tecnologías parece haber desechado es la de escribir
cartas manuscritas. Ahora los Servicios
Postales informan que de cada 100 sobres enviados, más del 90% son de negocios
y de objetos comprados por Internet. Una
gran mayoría de usuarios de correo electrónico usan el servicio de Internet
para enviar mensajes a diferentes lugares. Una cifra que crece a medida que
avanza la tecnología, pero cada vez más disminuye la forma de comunicación porque
ahora se escriben mensajes simples y entrecortados. Se están acostumbrando a no
escribir y menos leer textos largos, esto ha generado, según los expertos, un
nuevo tipo de escritura, menos formal y más urgida por los desafíos de la
inmediatez: la mensajería instantánea por medio de la telefonía celular, usando
símbolos o abreviaturas casi incomprensibles, que no pueden conservarse por
mucho tiempo.
Contra la opinión de criterios de rapidez
y eficiencia, las cartas convencionales siguen conservando esa magia que el
e-mail jamás tendrá: El colorido del papel y la tinta; el nerviosismo y
entusiasmo por aquellas cartas esperadas,
el ruidito de la hoja cuando se desdobla al sacarla del sobre... todo
eso que es una carta. Y justamente por esa razón, la gente las guarda como una
joya preciada, porque es un registro de una situación, de un momento que queda
para las generaciones que vienen. Otro aspecto positivo a considerar es el
hecho de que escribir textos a mano es una habilidad humana que, según los expertos,
está desapareciendo porque ya no se enseña caligrafía, y la pérdida de la habilidad de la escritura
cursiva explica los trastornos del aprendizaje incidiendo en el desempeño
escolar e incluso con el desarrollo de la creatividad: “en la escritura cursiva,
el hecho de que las letras estén unidas una a la otra permite que el
pensamiento fluya con armonía de la mente al papel.”
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